Se llama Ariana, tiene 20 años y su sueño es estudiar Medicina. Pero ni ella ni su familia tienen el suficiente dinero como para pagar la matrícula de esta cara carrera.Y menos todavía para estudiarla fuera de su país, tal y como desea esta joven rusa.

Pero a Ariana se le ha ocurrido un controvertido modo de conseguir los fondos que necesita: subastar su virginidad para recaudar al menos 150.000 euros, que es lo que necesita para estudiar en Gran Bretaña.

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Según informa el diario Metro, se trata de una medida desesperada: Ariana ha intentado conseguir el dinero por fuentes más tradicionales, pero le ha resultado imposible. Ha solicitado infinidad de veces, pero siempre le han respondido que no. Ningún banco de su país quiere financiar su aventura, y eso que los médicos suelen tener sueldos más que dignos y podría devolver lo prestado más sus correspondientes intereses. Y ningún trabajo le permitiría ganar tanto como para poder pagarse la matrícula y estudiar.

“Muchos estudiantes tienen que enfrentarse a problemas cuando estudian. Tienen que trabajar para pagarse la educación”, explica  la joven al mismo medio. “Quiero mudarme a otro país para estudiar medicina. La universidad será muy cara y el alojamiento también”, añade.

En el mismo reportaje Ariana confiesa que sus padres no tienen ni idea de su iniciativa, pero confiesa que cuando tenga el dinero les contará todo sin problemas. Además, revela que no está sola en esta situación. Una amiga suya llamada Lolita -ninguna de las dos quiere revelar su apellido para no ser descubiertas- también va a subastar su virginidad.

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Ariana no tiene ningún problema en acostarse por primera vez con un completo desconocido. Según confiesa, no quiere perder su inocencia  “Con alguien que podría después romperle el corazón”.

Ariana y Lolita no son las primeras en realizar esta controvertida acción. Hace tres años se una mujer brasileña subastó no una, sino dos veces la posibilidad de tener sexo con ella. Catarina Migliorini, que por entonces tenía 21 años de edad, consiguió en una primera puja 600.000 euros de un hombre japonés. Pero tras encontrarse con él, no pudieron tener sexo porque según confesó “Me esperaba encontrar con un señor de 53 años con el que estuve hablando por Internet, pero en realidad era un joven de 21 años insolvente”.

En 2009, una joven rumana llamada Alina Percea hizo lo mismo para poder pagarse la carrera de  ingeniería informática. Aunque su intención era la de llevarse 60.000 euros, solo consiguió 10.000. Pero a esta cifra hay que sumar lo que consiguió ofreciendo entrevistas a diferentes tabloides  en las que contaba con todo detalle como fue su primera vez con un hombre de negocios italiano de 45 años.

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