MIAMI – El barco que transportaba a José Fernández en el momento de su accidente se desplazaba a una velocidad significativa cuando golpeó las rocas y se acercó a un canal cerca del puerto de Miami, siendo el resultado de la muerte del lanzador de los Marlins de Miami y dos amigos cercanos, confirmaron autoridades en Florida.

Fernández murió por el impacto del choque, y no se ahogó como se pensó en un momento, dijo Lorenzo Veloz, un funcionario a cargo de este caso.

Fernández, de 24 años, no estaba conduciendo el barco cuando la colisión se produjo en un embarcadero cercano a Government Cut, un canal que ofrece acceso directo al mar en Miami Beach.

El alcohol no se cree haya sido el factor producente de este lamentable accidente y no hay tampoco indicios de drogas.

El pelotero ya había realizado otros viajes en esta embarcación y en varios momentos la misma había sido interceptada por controles de seguridad, pero siempre se le observó disfrutando con sus compañeros de los Marlins.

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La embarcación de 32 pies Sea Vee Center Console era propiedad de uno de los otros hombres que murieron en el accidente. Esos barcos pueden alcanzar velocidades entre 55 y 65 mph, dependiendo del tamaño del motor. En el lugar se apreciaron daños severos en la parte inferior del barco y se vieron los daños causados por las rocas lo cual produjo se hundiera.

Los restos de la embarcación fueron descubiertos ese día por la Guardia Costera aproximadamente a las 3 de la madrugada por buzos y bomberos del condado que muy pronto pudieron rescatar los tres cadáveres.

Hasta el momento no queda claro en qué momento se produjo el accidente, aunque el juego de los Marlins contra Los Bravos de Atlanta había terminado ese sábado casi a las diez y treinta de la noche.

En el momento del rescate ninguna de las víctimas llebava consigo un chaleco salvavidas pero el impacto fue tan fuerte que tampoco hubiesen sobrevivido, pues ese embarcadero es peligroso y tenía en ese momento muy poca visibilidad.

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