Las medidas contenidas en documentos ponen en práctica la promesa de campaña del mandatario de perseguir con mayor agresividad a los indocumentados y aplicar con mayor vigor las leyes de inmigración, en comparación con la política de Obama, de centrar las deportaciones en inmigrantes que hubiesen cometido delitos graves.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo tras la divulgación de las medidas. “El mensaje de la Casa Blanca y del DHS es que la gente que esté en este país y suponga una amenaza a la seguridad pública o hayan cometido un crimen serán los primeros en irse y nos aseguraremos de una manera agresiva que esta suceda”

1- Todos los indocumentados corren el riesgo de ser deportados

2- Sumar a la policía local en el arresto de indocumentados

3- Construir más centros de detención

4- Acelerar las deportaciones

5- Desanimar las peticiones de asilo

6- Informar de los crímenes cometidos por indocumentados

Spicer negó que el objetivo sea poner en marcha una deportación masiva de todos los indocumentados, y resaltó que simplemente están eliminando restricciones que había impuesto Obama a las agencias en el cumplimiento de la ley.

Los documentos difundidos por el departamento de Seguridad Nacional dejan claro que ya no hay ninguna excepción en la aplicación de la ley y que todos los sin papales, incluso si no tienen historial criminal, pueden ser deportados.

Fuente: People en Español

Comments

comments