El cantante de son más longevo de Cuba, Enrique “Nené” Álvarez,  falleció esta semana a los 90 años de edad en Camagüey, su ciudad natal.

Fundador de una familia de músicos, en la que figuran los directores de orquesta Enrique y Adalberto Álvarez, “Nené” Álvarez dirigió hasta su muerte la agrupación “Soneros de Camacho”, creada en 1936.

Con ese grupo musical construyó la mayor parte de su larga trayectoria artística en defensa de la música tradicional cubana, labor por la que recibió el sobrenombre de “embajador del son”.

Nacido el 1 de junio de 1926 en la ciudad oriental de Camagüey, “Nené” Álvarez, como era conocido popularmente, se relacionó con el mundo de la música desde los 10 años y en su adolescencia fundó el conjunto “Avance Juvenil”, con su lema “sin música la vida sería un error”.

Tomado de Cubadebate

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