ESPECIAL: Rusia, el nuevo destino para los comerciantes cubanos. No importa que sea en trineos y atravesando Alaska, el propósito es llegar

Con recuerdos de un boleto aéreo excesivamente caro, un viaje agotador de más de diez horas volando en avión y una estancia fría, cientos de cubanos eligen desde hace algún tiempo a Rusia como su destino para ir a probar lo que se siente cuando estamos fuera de nuestra isla, o simplemente para cumplir la ruta de los sueños.

A veces con muchos planes que casi siempre se ven truncados parten desde La Habana con destino a Moscú cada día nuestros hermanos. No les importa los 6 grados que le reciben a la llegada a la antigua Unión Soviética ni ese choque de culturas cuando estamos de lleno en otra tierra donde no hablan nuestro cubañol ni el trato es cálido como el que nos inculcan desde pequeños en nuestro verde caimán.

Lo cierto es que los tiempos cambian y toda Cuba desea viajar, montar un avión y volar así sea de La Habana a Santiago de Cuba. Hasta diciembre del año pasado era fácil volar a Ecuador sin Visa, una nación suramericana con una cultura igualmente distante a la nuestra pero donde al menos el idioma era el mismo y ciudades como Quito se encontraban inundadas de cubanos. Nuevas regulaciones por parte de esa nación andina prohibieron que los cubanos arribaran a sus aeropuertos libremente y Ecuador quedó en la historia, entorpeciendo el negocio de comerciantes principalmente que viajaban a buscar mercancías para revender acá.

Ahora es Rusia el destino, un país inmenso pero totalmente distinto a lo que muchos esperan, incluso, esos que alguna vez fueron hasta Ecuador o siguen yendo a Guyana o Trinidad y Tobago. Moscú es diferente, y aunque a decir verdad los precios pueden ser más económicos que en las naciones antes citadas, vale un millón de pesos el sacrificio que hay que hacer para ir hasta allí.

Sorpresas como pernoctar 24 horas antes de regresar a Cuba en un aeropuerto haciendo colas para poder enviar la paquetería y después un viaje de casi 12 horas para llegar a La Habana y a veces estar 12 horas más en el Aeropuerto Internacional “José Martí” para sacarte toda tu mercancía, decomisarte lo que sobra según las resoluciones vigentes de la aduana y estresarte infinitamente hasta que logras salir es parte de la tortura.

Este fue el caso de una amiga que reunió por años peso a peso para viajar a Ecuador a comprar, pero el tiempo no le dio, eliminaron el libre visado y ahora tuvo que decidirse por Rusia y me confiesa que ha sido la peor pesadilla de su vida porque el sufrimiento fue más de lo que esperaba en el soñado viaje, sin sumar que nunca más podrá recuperar lo que golpe a golpe pudo reunir ya que la mercancía que pretendía entrar a Cuba y vender se la quitaron casi toda.

No faltan las historias locas, esas de cubanos que ya no solo les ha bastado ver como mueren y desaparecen cientos de hermanos en el trayecto ilegal atravesando los países de centro américa para llegar a Estados Unidos, pues ahora también a través de Rusia y atravesando otra ruta peligrosa, la de Alaska, deciden emprender su camino hacia el sueño americano o la muerte montados hasta en trineos.

Ahora la tendencia es Rusia, pero es importante que todos piensen bien lo que desean hacer. La vida vale mucho como para perderla atravesando Alaska, enfrentándonos a una temperatura que nuestro organismo no resistirá y perdidos en una ruta más peligrosa aun y con los mismos o peores traficantes de personas pero de constitución rusa.

 

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