El dólar estadounidense subió inicialmente tras la elección de Trump mientras los inversionistas apostaban por que su agenda de recortes de impuestos y de gastos de infraestructura acelerara la economía de los EE.UU.

Pero gracias, en parte, a las quejas de Trump de que la fuerza del dólar estaba “matando” la economía del país, la moneda se desplomó en un 2,6% contra una canasta de monedas en enero. Fue el peor inicio de año para el dólar desde 1987. Y otro descenso, este jueves, lo ubicó en el nivel más bajo desde mediados de noviembre y un 4% menos desde el pico reciente.

¿La razón? Según una filial especializada en finanzas de la CNN, un factor es que Trump y su equipo han “hablado mal” del dólar estadounidense. Claramente, se dan cuenta de que una moneda poderosa hace más difícil cumplir las promesas de impulsar las exportaciones estadounidenses y crear empleos en la industria manufacturera.

Por ejemplo, explica la publicación, el dólar estadounidense cayó el martes después de que un consejero de Trump acusara a Alemania de usar un euro “groseramente infravalorado” para perjudicar a la economía de la nación norteamericana.

Alemania “continúa explotando a otros países de la UE, así como a los Estados Unidos, con un Deutsche Mark implícito groseramente infravalorado”, dijo al diario Financial Times Peter Navarro, director del Consejo Nacional de Comercio en la administración de Trump.

Por su parte, Trump declaró al The Wall Street Journal antes de asumir la presidencia que las compañías estadounidenses no pueden competir con China porque “nuestra moneda es demasiado fuerte”.

“Nos está matando”, dijo entonces Trump. Sin embargo, lo que logró al hacer estas declaraciones es considerado por los expertos en finanzas como “manipulación de la moneda”.

Un dólar fuerte, explica Money CNN, hace que los productos estadounidenses como los iPhones sean más caros para los compradores extranjeros. También hace que sea menos atractivo para los fabricantes de automóviles como Ford (F) y General Motors (GM) traer puestos de trabajo de vuelta a los EE.UU., un objetivo central de Trump.

Pero el dólar está retrocediendo por otras razones también. Existe una preocupación creciente de que el gasto en infraestructura y los masivos recortes que Trump quiere no se realicen tan rápido como los inversores esperaban. Por tanto, no se sentirá cualquier beneficio a corto plazo para la economía.

Muchos analistas temen que si Trump adopta una postura proteccionista al imponer aranceles, provocará una guerra comercial que perjudicará a la economía estadounidense.

La buena noticia para los inversionistas, apunta la publicación, es que el retroceso del dólar ha dado un impulso a las acciones de multinacionales estadounidenses como Nike (NKE) y Apple (AAPL, Tech30).

“Si continúa la tendencia “en caída” del dólar, es aconsejable mantener las inversiones en los sectores internacionalmente pesados”, escribieron los analistas de Bespoke Investment Group en un informe.

Comments

comments