La Feria Internacional de la Habana ha sido el espacio idóneo para que Cuba y Rusia extiendan aun más sus relaciones, que se ha traducido en la materialización de numerosos proyectos conjuntos, y la mayor bolsa comercial de América Latina fue el escenario de la firma de dos nuevos convenios que comprenden el suministro de equipos de radio Vira para las telecomunicaciones en materia de aeronáutica, así como la modernización de la industria azucarera.

El intercambio de este año que contó con una amplia presencia de firmas rusas, mantuvo un diálogo de negocios entre empresarios de esa nación y cubanos en torno a las áreas con mayores perspectivas en la asociación económico-comercial, y es que los representantes de nuestra nación escucharon una gama de propuestas e intereses del empresariado ruso con miras a una diversificación de los vínculos bilaterales, que según afirmó el ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, continúan en una marcha ascendente con un trabajo intenso de ambas partes.

En los últimos años las dos naciones han trabajado de manera conjunta para la actualización de la industria cubana y el transporte ferroviario en el archipiélago, sector este último de gran importancia estratégica para el desarrollo de la economía y necesitado de una fuerte recuperación.

En este camino Rusia y Cuba firmaron en septiembre pasado un acuerdo para la adquisición hasta el 2021 de 75 locomotoras del país euroasiático y la reparación de igual número. Fruto además de esta cooperación es también el otorgamiento por Moscú de créditos para el montaje de cuatro bloques generadores de electricidad y para la ampliación y modernización de la empresa siderúrgica José Martí, más conocida como Antillana de Acero, en La Habana.

Por estos días también se aprovechó para evaluar la marcha de la cooperación económica y las perspectivas existentes, y la realidad es que ambas naciones trabajan conjuntamente para dar un salto cualitativo a la colaboración, definida como asociación estratégica por los dos gobiernos, e incrementar el intercambio comercial. En ese camino se inscribe el interés de Rusia de fomentar una mayor presencia en su mercado de productos cubanos de la industria farmacéutica y biotecnológica, reconocidos a nivel internacional por su probada eficacia.

La Feria Internacional de La Habana fue sin dudas, un escenario adecuado para que Cuba y Rusia reafirmaran su interés de continuar consolidando y diversificando en las esferas económica y comercial unos vínculos, calificados de fraternales por los dos países.

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